Vuelvo a escribir pensamientos, un viaje más de la piedra de Sísifo. Uno de esos viajes que son difíciles de describir. Más aún si el título no es muy claro.
La perspectiva es el ángulo desde donde uno mira las cosas, en matemáticas, en las relaciones humanas es buscar otro punto de vista, otro árbol o cerro donde subirse y admirar el paisaje. Muchos de estos árboles o cerros aparecen en el paisaje y no nos damos cuenta hasta muy tarde o a veces por extrañas situaciones.
Las personas tenemos diferentes perspectivas, y las conocemos en muchas y diversas situaciones, pero me he dado cuenta de algo que puede resultar extremadamente obvio, pero aprendí que la perspectiva ausente, es decir distanciándose de la persona uno puede aprender y ver determinados tipos de conductas. La ausencia también es una perspectiva.
Y es así donde la piedra llega a la pendiente, hace tiempo comencé a alejarme de alguien que anteriormente le conocía como “amigo”, y mi perspectiva cambió, no solo de la imagen que tenia de él, si no de como yo me sentía mejor sin su intromisión. Y aunque se oiga cobarde, de no decirle nada, fue aún mas satisfactorio. Preferible estar solo que mal acompañado, dice el refrán. La verdad es que esta vez tiene mucha razón.
Las personas hacen daño, a veces nos utilizan, y nosotros los utilizamos a ellos. Las relaciones humanas no solo son bilaterales, es perfectamente humano. Yo me distancié y he llegado a esta epifanía, sin llegar al extremo claro está. El alejarse lleva al entendimiento de una nueva perspectiva, claro, dirán que los monjes medievales ya llegaron a este razonamiento mil años antes, alejarse de las creaciones de dios para conocer más a dios (Y eso que soy ateo). Yo simplemtne diré que al igual que sñisif, los seres humanos nos tropezamos con la misma piedra, y tenemos amigos y enemigos, gente que estimamos y odiamos, incluso en el peor de los caso personas que queremos ver lejos del país, y es perfectamente humano, claro, llegar a la violencia, es algo que debemos evitar. No queremos caer en el error de los números: (año 73, 76 en Argentina, 36 España)
Bueno, el detalle, la piedra que carga Sísifo esta vez es la de comprender que no podemos ser amigos de todos, y que incluso el entendimiento o la conciliación de valores, credos y consignas es incluso imposible. provenidos todos de mundos diferentes, somo como una vez dijo un hombre, islas en un mar sin orillas. No podemos esperar llevarnos bien con todos, ni con nadie.
A veces las cosas pueden terminar mas y alejarse para no recibir daño o dañar es lo mejor en ciertos casos.
La piedra ha llegado a la montaña y soy feliz. Es hora de dejarla caer… y volver a comenzar. Buscar a las amistades de verdad (si es que existen), es una tarea ardua. Y muchas veces como las amistades no son recíprocas… es mejor vivir y dejar vivir.